Pueblos Negros

Llamados así por su arquitectura típica de piedra negra y tejados de pizarra, son pueblos pintorescos que parecen detenidos en el tiempo, situados en un precioso valle.

Este valle, acostumbrado a inviernos durísimos y veranos húmedos y verdes, ha dibujado con el tiempo una cadena de pueblos dignos de visitar, con sus calles, paredes, techos y enormes chimeneas cubierto todo por la pizarra del lugar.

Hay varias rutas a seguir, partiendo por ejemplo desde el pueblo de Tamajón, subiendo por Campillejo, El Espinar y Campillo de Ranas para acabar en Majaelrayo, al pie del Ocejón (2.070 m).

Otro itinerario sería subir hasta Galve de Sorbe, pasando por Palancares, Valverde de los Arroyos y Umbralejo.

Galve de Sorve

Galve de Sorve

Cada uno de ellos esconde una belleza incomparable, pero nos gusta hacer mención especial a Valverde de los Arroyos y a Umbralejo. En el primero aparte de disfrutar del pueblo puedes darte un pequeño paseo hasta llegar a las Chorreras de Despeñalagua, un salto de más de 60 m, que cae directamente del pico Ocejón. En verano te puedes dar incluso una “ducha” si no te importa la temperatura fría del agua y en invierno si te gusta la escalada en hielo, te aseguro no tendras problema.

Umbralejo

Umbralejo

Y Umbralejo te hará vivir la experiencia de visitar un pueblo totalmente abandonado pero restaurado como era hace años. Solo vive el guarda con su perro y en ciertas semanas lo convierten en pueblo-taller para enseñar a los niños carpintería, cerámica, fragua, cestería, apicultura, huerto…